Así es la vida: Cuento Zen


ASÍ ES LA VIDA ¿QUÉ ES BUENO, QUÉ ES MALO, QUIÉN SABE?


«Un agricultor pacífico y tranquilo que vivía con su hijo vio un día que su único caballo se había escapado del establo. Los vecinos no dudaron en acercarse a su casa y condolerse por su mala suerte.

– Pobre amigo, qué mala fortuna. Has perdido tu herramienta de trabajo. ¿Quién te ayudará ahora con las penosas tareas del campo? Tú solo no podrás, y te espera el hambre y la ruina.

Pero el hombre únicamente contestó:

-Así es la vida*.

Pero dos días después su caballo regresó acompañado de otro joven y magnífico ejemplar. Los vecinos esta vez se apresuraron a felicitarlo.

-¡Qué buena suerte, ahora tienes dos caballos. Has doblado tu fortuna sin hacer nada!

El hombre sólo musitó:

-Así es la vida.

Pero a los pocos días el padre y su hijo salieron juntos a cabalgar. En un tramo del camino, el joven caballo se asustó y tiró de la montura al muchacho, que se partió una pierna en la caída. Nuevamente los vecinos se acercaron a su casa.

 -Sí que es mala suerte; si no hubiese venido ese maldito caballo, tu hijo estaría sano como antes, y no con esa pierna rota que Dios sabe si sanará.

El agricultor volvió a repetir:

 -Así es la vida.

Pero ocurrió que en aquel reino se declaró la guerra y los militares se acercaron a aquella perdida aldea a reclutar a todos los jóvenes en edad de prestar servicio de armas.

Todos marcharon al frente menos el hijo del agricultor, que fue rechazado por su imposibilidad de caminar. Los vecinos fueron otra vez a casa del agricultor, en esta ocasión con lágrimas en los ojos.

-¡Qué desgracia la nuestra, no sabemos si volveremos a ver a nuestros hijos; tú en cambio tienes en casa al tuyo con una pequeña dolencia!

El hombre, una ve más, dijo:
 -Así es la vida».

* En otras versiones de este cuento se sustituye la frase «Así es la vida» por ¿Qué es bueno, qué es malo, quién sabe?

FUENTE: Ramiro Calle; Sebastián Vázquez , Los 120 mejores cuentos zen de las tradiciones espirituales de oriente.

También en CAMBIA TU MUNDO: La anciana mendiga: Cuento Zen

Te podría interesar:

Persiguiendo las nubes

Voy a contarte una historia muy bonita sobre un arroyo que descendía de la cima de una montaña. Era un arroyo muy joven que quería llegar al océano. Deseaba llegar lo más rápido posible. Pero al desce…

El paraguazo compasivo

Una historia que circula entre meditadores dice que había un joven discípulo que se dirigía al templo de su pueblo para la práctica diaria en un día lluvioso. Llevaba un paraguas para protegerse, pero…

Niño estrella

Para visitar el planeta Tierra, tendrás que nacer como niño humano. Al principio, tendrás que aprender a usar tu nuevo cuerpo, a mover los brazos y las piernas, a ponerte de pie. Aprenderás a caminar …

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: